Monitoreo de la frecuencia cardiaca como indicador de la intensidad del entrenamiento en el futbolista profesional a 2 600 m sobre el nivel del mar

    ARTÍCULO ORIGINAL

    Monitoreo de la frecuencia cardiaca como indicador de la intensidad del entrenamiento en el futbolista profesional a 2 600 m sobre el nivel del mar

    Heart rate monitoring as an indicator of training intensity in the professional footballer at 2 600 m above sea level

    H. M. Tlatoa-Ramírez,a* S. López-Rodríguez,a M.L. Márquez-López,a G. Armengol-Vargas,a G. SalazarCarmona,a J. Aguilar-Reyes,a J. Acosta-Mantecóna

     

     

     

    Recibido: 20 de marzo de 2019

    Aceptado: 10 de septiembre de 2019

    PALABRAS CLAVE:

    Frecuencia cardiaca; Intensidad del entrenamiento; Futbolista.

     

    RESUMEN

    Introducción: Con el objetivo de analizar el comportamiento de la frecuencia cardiaca como indicador de la intensidad del entrenamiento en el futbolista profesional a 2 600 m sobre el nivel del mar.

    Materiales y métodos: Se realizó un estudio longitudinal, prospectivo de la temporada apertura 2017 y clausura 2018 del fútbol mexicano, con un análisis estadístico descriptivo con medidas de tendencia central y de dispersión, así como intervalos de confianza en un análisis de 2 328 monitoreos de la frecuencia cardiaca y distancia recorrida con el sistema de seguimiento por GPS Polar Team Pro y 111 monitoreos ambientales, con una duración aproximada de 120 minutos por sesión de entrenamiento.

    Resultados: Se llevaron a cabo 2 328 monitoreos con registros de frecuencia cardiaca en reposo, variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC), frecuencia cardiaca durante el entrenamiento y la recuperación; con 111 registros ambientales. Algunas de las variables propias del monitoreo de la frecuencia cardiaca durante el entrenamiento por la dinámica del mismo, como lo es, no seguir indicaciones o impuntualidad por el deportista; así como los tiempos propios marcados por el entrenador, falla del registro por desconexión del sensor, entre otras, hacen que algunos registros no sean valorables.

    Conclusiones: La frecuencia cardiaca de reposo permanece en los parámetros normales, la frecuencia cardiaca media de entrenamiento se encuentra en zona 2 de control de peso entre el 60-70% de la frecuencia cardiaca máxima, y la frecuencia cardiaca máxima de esfuerzo dentro de la zona 5 de alta intensidad, mientras que la frecuencia cardiaca mínima se ubica por debajo de la zona 1 de actividad regenerativa que va de un 50-60% de la frecuencia cardiaca máxima.

    KEY WORDS:

    Heart rate; Training intensity; Football player.

    ABSTRACT

    Introduction: The purpose of this study is to analyze the behavior of the cardiac variability as an indicator of the training intensity in football players at 2600mts altitude above sea level. Methods: This was a longitudinal and prospective study of the 2017-2018 Mexican football seasons, with a descriptive analysis and central tendency on dispersion measurements as confidence intervals. These intervals consisted of 2328 heart rate cardiac monitorizations, traveled distance with the Polar Team Pro GPS tracking system and 111 environmental monitorizations, with each training session length of 120 minutes approximately.

    Results: After making 2328 monitorizations the following measures were obtained: resting heart rate, heart rate variability (HRV), heart rate during training and recovery sessions amongst 111 environmental registrations. Some variables of the heart rate monitorization records during the training session couldn´t be measured or valued such as not following instructions, football players running late, the coach training marked times, and the cardiac monitor connection errors.

    Conclusions: The resting heart rate is between the normal parameters. The medium heart rate is between 60-70% of the maximum heart rate of the second zone of weight control. The maximum heart rate posterior to the effort is in the fifth zone of high intensity, meanwhile the minimum heart rate is below the first zone of regenerative activity that corresponds from 50-60% of the maximum heart rate.

    a Universidad Autónoma del Estado de México, México.

    * Autor para correspondencia: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

    INTRODUCCIÓN

    El monitoreo de la frecuencia cardiaca del jugador en tiempo real durante el gesto deportivo no es habitual y no se detecta el comportamiento del sistema cardiovascular en el ejercicio físico, siendo un parámetro fisiológico importante para conocer la intensidad a la que se somete el corazón.1 Estudios internacionales informan que la enfermedad cardiovascular incrementa de manera significativa, algunos estudios epidemiológicos en Estados Unidos reportan de 180 000 a 250 000 muertes súbitas por año, con un gasto proyectado a 30 años de treinta trillones de dólares, y en el caso de nuestro país, reportan un gasto aproximado de dos billones de pesos al año.2 Por su parte, el deporte profesional con su dinámica propia y las características de su entrenamiento, sin un conocimiento, seguimiento o monitoreo cardiovascular adecuado deja susceptible a esta población.3 El uso de la tecnología ofrece la oportunidad de conocer en tiempo real el comportamiento del miocardio durante una carga física determinada para ratificar o rectificar la intensidad del entrenamiento.4 Conociendo la manera en que responde el miocardio a un estímulo, podemos dosificar adecuadamente la carga de entrenamiento para generar adaptaciones cardiovasculares favorables para el jugador. Por tal motivo, es necesario establecer un adecuado control médico deportivo del entrenamiento y la competencia en relación a la respuesta de cargas físicas a las que es sometido el sistema cardiovascular del jugador a 2 600 msnm.5 El monitoreo de la frecuencia cardiaca tiene el propósito de conocer la intensidad del entrenamiento, determinar la variabilidad de la frecuencia cardiaca, detectar los cofactores que conducen al sobreentrenamiento e incluso a la muerte súbita.6 Existen pocos estudios longitudinales en la literatura nacional e internacional que aporten una información tan amplia para obtener los parámetros previamente mencionados.

    Las señales biológicas son utilizadas como herramientas para el control y evaluación de las cargas de entrenamiento o los efectos agudos y crónicos que se provocan en el organismo del deportista. Cada individuo en condiciones de reposo posee un ritmo natural que, dista mucho de ser estable. Esto resulta una circunstancia excepcional para su aplicación al entrenamiento deportivo. El ritmo cardiaco depende directamente del sistema nervioso autónomo o vegetativo, el cual influye también sobre numerosas funciones del organismo rol y evaluación de las cargas de entrenamiento o los efectos agudos y crónicos que provocan en el organismo del deportista. Su control depende de un elevado número de factores, internos y externos, los cuales varían significativamente durante el ejercicio o en situaciones en las que el organismo altera su situación habitual de funcionamiento. Así, podemos observar cómo durante el ejercicio, el balance simpático-vagal depende de la intensidad y duración del ejercicio. Algunos autores proponen que hasta intensidades de aproximadamente el 50% del VO2max los cambios en la variabilidad del ritmo cardiaco se deben principalmente a la disminución de la descarga parasimpática acompañada de un aumento progresivo de la influencia simpática. Por arriba de esta intensidad, la frecuencia cardiaca y sus oscilaciones pasan a estar prioritariamente influenciados por la actividad simpática. En estas situaciones, las oscilaciones de la frecuencia cardiaca también dependen de dos procesos oscilatorios que actúan como mecanismos de retroalimentación: respiración (arritmia sinorespiratoria); presión arterial (influencia barorrefleja).1

    En los últimos años, la RC ha sido utilizada varias veces en el estudio de la actividad física y sus numerosas manifestaciones. Entre las diferentes aplicaciones podemos señalar:

    • Detección de alteraciones funcionales

    • Asimilación de cargas de entrenamiento

    • Prevención estados de sobreentrenamiento

    • Evaluación funcional del deportista

    • Determinación de umbrales

    • Diseño de cargas de entrenamiento

    • Respuesta aguda al ejercicio

    La frecuencia cardiaca como indicador de intensidad de ejercicio muestra una relación lineal con el VO2max. Esta intensidad o carga de trabajo se encuentra dentro del rango 60-90% del VO2max y es constante durante varios minutos.7 La relación lineal entre el consumo de oxígeno y la frecuencia cardiaca hasta intensidades altas, ha permitido la utilización de la frecuencia cardiaca para determinar y controlar la intensidad del esfuerzo en entrenamientos y en competiciones. Una de las principales aplicaciones de esta monitorización es obtener un patrón de distribución de frecuencia cardiaca con respecto a la posición de juego en diversos deportes de conjunto como fútbol, basquetbol y balonmano, ya que existe dificultad para establecer intensidades de ejercicio para este tipo de prácticas deportivas.8

    En general, el rango de la frecuencia cardiaca (dominio simpático) en los días inmediatamente posterior al ejercicio intenso, no son registrados. Existe poca evidencia actualmente con respecto a las fluctuaciones en la carga de entrenamiento y competencia en los deportes de equipo. La recuperación del ritmo cardiaco (HRR) en el post ejercicio refleja los ajustes en la hemodinámica general en relación con la posición corporal, la presión sanguínea y la actividad metabólica, que en parte, impulsa el retiro de la actividad simpática y la reactivación para-simpática.9

    Recientes resultados en los deportes de resistencia han demostrado que la recuperación del HRR puede servir como un marcador sensible de alteración de la carga de entrenamiento, aunque dicha asociación aún no se ha visto en los deportes de equipo.10

    Flatt y colaboradores estudiaron con una aplicación inteligente que recolecta medidas ultracortas de VFC, encontraron disminución dentro de las primeras tres semanas de entrenamiento como indicativo de adaptación positiva.4

    Se ha observado una gran variación individual en la adaptación del entrenamiento después de entrenamiento de resistencia. Es típico que algunos individuos muestren grandes mejoras (incluso al 40%) en la absorción máxima de oxígeno (VO2max) o en el rendimiento de resistencia, mientras que algunas personas no muestran cambios.5

    La regulación autonómica cardíaca es un determinante importante de la adaptación al entrenamiento de resistencia. Se ha demostrado que la variabilidad basal de la frecuencia cardiaca en reposo mediada por el estímulo vagal está relacionada con mejoras en el VO2max y el rendimiento de resistencia después del entrenamiento de resistencia en diferentes poblaciones. Además, el aumento de la actividad parasimpática en la frecuencia cardiaca se relaciona con mejora en el rendimiento de resistencia o VO2max.6

    El Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) recomienda que la intensidad del ejercicio de resistencia cardiorrespiratoria, desde un punto de vista fisiológico, debe establecerse entre el 60 y 90% de la frecuencia cardiaca máxima (FCmáx), entre el 40 y 85% de la frecuencia cardiaca de reserva (FC de reserva) o, con base en parámetros psicológicos como la percepción subjetiva del esfuerzo, entre 12 y 16 puntos, según la escala de Borg.7

    Un aspecto poco evaluado hasta el momento es determinar si la intensidad del esfuerzo predominante en la fase principal de la sesión se establece dentro de los parámetros recomendados por el ACSM con el objetivo de mejorar y mantener la resistencia cardiorrespiratoria. En su estudio, Rodríguez utilizó un equipo de telemetría polar team system y en sus resultados establecieron que una vez determinada la frecuencia cardiaca máxima teórica y la frecuencia cardiaca de reposo, se calculó, para cada sujeto, el porcentaje de intensidad en cada una de las zonas de entrenamiento. Siendo la zona 1 de recuperación del 50-60%, la zona 2 de baja intensidad del 60- 70%, la zona 3 de moderada intensidad del 70-80%, la zona 4 de elevada intensidad del 80-90% y la zona 5 de máxima intensidad del 90-100%. Dependiendo del objetivo del entrenamiento, se deben seguir diferentes estrategias de variación de intensidad para inducir las adaptaciones deseadas.8

    MATERIAL Y MÉTODOS

    Se realizó un estudio longitudinal, prospectivo de la temporada apertura 2017 y clausura 2018 del fútbol mexicano, se desarrolló monitoreo de la frecuencia cardiaca a todos los jugadores del equipo profesional de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) durante los entrenamientos en Toluca y zonas aledañas de julio 2017 a noviembre 2018, con el objetivo de analizar el comportamiento de la frecuencia cardiaca como indicador de la intensidad del entrenamiento en el futbolista a 2 600 m sobre el nivel del mar. Con un análisis estadístico descriptivo con medidas de tendencia central y dispersión, así como intervalos de confianza en un análisis de 2 328 monitoreos de la frecuencia cardiaca y distancia recorrida con el sistema de seguimiento por GPS Polar Team Pro y 111 monitoreos ambientales.

    RESULTADOS

    Se realizaron 2 328 monitoreos obteniendo registros de frecuencia cardiaca en reposo, variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC), frecuencia cardiaca durante el entrenamiento y la recuperación; con 111 registros ambientales. Algunas de las variables propias del monitoreo de la frecuencia cardiaca durante el entrenamiento por la dinámica del mismo, como es no seguir indicaciones o impuntualidad por el deportista; así como los tiempos propios marcados por el entrenador, falla del registro por desconexión del sensor entre otras hacen que algunos registros no sean valorables.