Consumo de probióticos para reducir el riesgo de desarrollar Preeclampsia

    Artículo de revisión

    Consumption of probiotics to reduce the risk of develop Preeclampsia

     

    Javier Edmundo Herrera Villalobos,1* Adriana Garduño Alanís3, Lizbeth Morales González3, Fausto Manuel Pinal González2

     

    Recibido : 02 de junio de 2021
    Aceptado: 09 de junio de 2021

     

    Resumen
    La preeclampsia es una afección metabólica asociada del embarazo, y es considerada como una de las principales causas de muerte
    materna a nivel mundial, con una prevalencia que oscila entre 2 % y 8 % de todos los embarazos. Es también una complicación grave del embarazo asociada con daño endotelial multiorgánico, en donde existe una respuesta inflamatoria del organismo. Esta podría verse modificada por diversos mecanismos, entre ellos, el consumo de probióticos a través de bebidas lácteas, al existir un efecto sobre la respuesta inflamatoria del lipopolisacárido en las células trofoblasto placentarias humanas. Por ello, el objetivo de la presente revisión es investigar la relación existente entre el consumo de probióticos y el desarrollo de la preeclampsia.

    PALABRAS CLAVE
    preeclampsia, probióticos, embarazo.

     

    Abstract
    Preeclampsia is an associated metabolic condition of pregnancy, and is considered one of the leading causes of maternal death
    worldwide, with a prevalence ranging from 2% to 8% of all pregnancies. It is also a serious complication of pregnancy associated with multi-organ endothelial damage, where there is an inflammatory response from the body. This anti-inflammatory response could be modified by various mechanisms, including the consumption of probiotics through dairy drinks, since there is an effect on the inflammatory response of lipopolysaccharide in human placental trophoblastic cells. Therefore, the objective of this review is to investigate the relationship between the consumption of probiotics and the development of preeclampsia.

    KEY WORDS
    preeclampsia, probiotics, pregnancy.

     

    1Coaching & Capacitación Médica Integral, México. 2Colegio Mexicano de Especialista en Obstetricia Crítica, México. 3Universidad de la Salud del Estado de México (UNSA), México. *Autor para correspondencia: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ORCID: 0000-0002-9660-2799.

     

    Introducción


    La preeclampsia es un problema de salud pública considerado como una de las principales causas de muerte materna, cuya incidencia a nivel mundial oscila entre 2 y 8 % de los embarazos, afectando principalmente a mujeres en países en vías de desarrollo.1-3 Este trastorno del embarazo es caracterizado por hipertensión y proteinuria de 300 mg/día, el cual puede conducir a la morbilidad
    y mortalidad materna y fetal.Aunque la causa sigue siendo desconocida, la isquemia placentaria resultante de la placentación aberrante es una característica fundamental del trastorno. Se cree que la mala colocación de la placenta estimula la liberación de varios factores, incluidos los factores pro y antiangiogénicos, y los activadores inflamatorios en la circulación sistémica materna5 y, con este fin, el embarazo es un período de crecimiento y desarrollo fetal, así como de cambios fisiológicos maternos. Por otro lado, la ingesta adecuada de macronutrientes y micronutrientes durante el embarazo promueve estos procesos, mientras que la desnutrición y la sobre nutrición pueden asociarse con resultados adversos del embarazo.6 En cuanto a las funciones endocrinas, si bien la placenta produce algunas hormonas por sí sola, no es un órgano completamente independiente e involucra varios ejes hipotalámicos maternos para poder funcionar de una manera correcta, producir lo que se necesita, y contribuir así a la conclusión satisfactoria del embarazo. La placenta cumple funciones de transporte y metabolismo, así como protectoras
    y endocrinas; siendo además la proveedora principal de oxígeno, agua, carbohidratos, aminoácidos, lípidos, vitaminas, minerales y nutrientes necesarios para que el feto se desarrolle de una manera adecuada.7 Así pues, existe un consenso creciente sobre las diferencias en la patogénesis subyacente de los tipos de preeclampsia, el cual se refiere a un aumento de la respuesta inflamatoria que parece desempeñar un papel más destacado en la preeclampsia grave de inicio temprano.8 Dicha respuesta inflamatoria podría verse modificada por diversos mecanismos, entre ellos, el consumo de probióticos a través de bebidas lácteas,9,10 que interactúan con la microbiota
    intestinal.11

     

    Microbiota intestinal y preeclampsia


    Desde el punto de vista nutricional, existen diversos aspectos involucrados en el desarrollo de preeclampsia, entre ellos; el rol de la microbiota intestinal y los probióticos. La microbiota intestinal también puede influir en el estado de inmunidad e inflamación, en el metabolismo y la proliferación celular, que pueden afectar la tensión arterial a largo plazo. La influencia de esta microbiota en el huésped puede ser explicada parcialmente por la generación de ácidos grasos de cadena corta, que comprenden los beneficiosos (el acetato, butirato y propionato) y los no beneficiosos, como el lactato. Estos ácidos grasos de cadena corta actúan en los receptores de la superficie celular que regulan la tensión arterial. La microbiota intestinal también puede influir en el estado de inmunidad e inflamación, en el metabolismo y la proliferación celular, lo cual puede afectar la tensión arterial a largo plazo.12 Aunado a ello, numerosos marcadores metabólicos de la inflamación sistémica aumentados en la preeclampsia están estrechamente relacionados con el estrés oxidativo, y aunque se ha encontrado una concentración incrementada de muchos marcadores de dicho estrés oxidativo en la preeclampsia, como los peroxinitritos,13 no se ha mostrado que intervenciones como la suplementación de micronutrientes con poder antioxidantes, haya tenido un efecto protector importante sobre el desarrollo de la preeclampsia.14

     

     

     

    Consumo de probióticos y preeclampsia


    Los probióticos son definidos como microorganismos vivos, que al ser administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficios a la salud de quien
    los consume.15 Éstos al ser ingeridos por vía oral tienen el potencial de colonizar la vagina y normalizar la flora bacteriana en el tracto genital inferior.16
    Aunado a ello, pueden tener un efecto antiinflamatorio sobre la respuesta inflamatoria del lipopolisacárido en las células trofoblasto placentarias humanas.
    9 Por lo tanto, se sugiere que los probióticos pueden modificar la inflamación placentaria del trofoblasto, la inflamación sistémica y la presión arterial, todos ellos, considerados aspectos importantes en el desarrollo de la preeclampsia.10

     Asimismo, se ha observado que el consumo de probióticos en personas con diabetes mellitus tipo 2 mejora las funciones inmunomoduladoras, antiinflamatorias
    y estimuladoras de hormonas, mismas que pueden disminuir los niveles de colesterol, triglicéridos y masa grasa. Este efecto en el tejido adiposo
    reduce la resistencia a la insulina como uno de los mayores beneficios del uso de probióticos, por lo que es considerado como un tratamiento nutricional
    coadyuvante al tratamiento farmacológico del paciente diabético, y por tanto, tratamiento preventivo en pacientes con factores metabólicos de riesgo.17 Así pues, la ingesta de alimentos con probióticos podría influir y reducir las complicaciones del embarazo asociadas con la hipertensión y la inflamación.9,10 Sin
    embargo, aunque la evidencia observada a través de ensayos clínicos no haga mención sobre la relación entre el consumo de probióticos y el desarrollo de preeclampsia,18 y aunque el efecto exacto de la suplementación con probióticos sobre la microbiota de la placenta es desconocido,19 otros estudios observacionales sí muestran una reducción del riesgo de desarrollar preeclampsia asociada al consumo de los mismos.9,10 Por ejemplo, en 2011, Brantsæter y
    cols.10 analizaron 33,399 mujeres provenientes de un estudio de cohorte en Noruega, en donde el consumo regular de probióticos en productos lácteos se asoció con un menor riesgo de desarrollar preeclampsia en mujeres primigestas (principalmente en preeclampsia severa, con un OR ajustado= 0.79, IC 95%: 0.66, 0.96). En el 2019, análisis posteriores provenientes de la misma cohorte con 70,149 gestantes, confirmaron la reducción del riesgo de desarrollar preeclampsia, específicamente con el consumo de probióticos en productos lácteos en etapas avanzadas del embarazo (OR ajustado= 0.80, IC 95%: 0.68, 0.94).9 Aunado a ello, en éste9 y otros estudios20 también se observó que aquellas mujeres que informaron la ingesta habitual de productos lácteos probióticos tuvieron un riesgo reducido de parto prematuro espontáneo (OR ajustado= 0.79 IC 95%: 0.64, 0.97, y OR ajustado= 0.820; 95% CL: 0.681, 0.986).9,20

     

    Lo anterior podría explicarse debido a la reducción en el estado inflamatorio sistémico a través de la modificación probiótica de la respuesta inflamatoria. Pues se ha demostrado que los probióticos modulan la expresión de genes humanos en el revestimiento intestinal, de manera similar a la de los medicamentos para afecciones que incluyen inflamación y presión arterial alta. Además, el consumo de diferentes lactobacilos probióticos ha conducido a perfiles de expresión marcadamente diferentes in vivo en la mucosa humana, corroborando la noción de cepas probióticas específicas, potencialmente
    incluso en la etapa de crecimiento de bacterias en una preparación.21 Por ello, la administración de prebióticos enterales, probióticos y simbióticos durante el embarazo, la lactancia y la vida postnatal parece ser un método seguro y factible para alterar la microbiota materno y neonatal, mejorando así el embarazo y los resultados neonatales, potencialmente un tipo de célula clave en la preeclampsia.22 En los estudios revisados, se consideró que existía un consumo de probióticos
    cuando la participante reportó la ingesta de al menos una porción/día de productos lácteos que incluyeran cualquiera de los siguientes probióticos lactobacillus acidophilus (LA-5), bifidobacterium lactis (Bb12), o lactobacillus rhamnosus GG (LGG).9 Es decir, la ingesta elevada de probióticos (140 ml/día) se asoció con la reducción del riesgo de desarrollar preeclampsia, considerando un contenido de bacterias probióticas en estas bebidas de 108 bacterias probióticas / ml.10 

     

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